martes, 3 de marzo de 2015

Jaulón para agapornis


1ª Parte

Para la construcción de este jaulón utilizo un armario de chapa de una antigua máquina expendedora. Como este tiene divisiones interiores y agujeros, lo primero es limpiarlo y dejar únicamente las paredes de chapa. La puerta o frontal considero que no me sirve al tener numerosas aberturas (para introducir monedas, sacar alimentos, huecos para ver el interior) y por tanto la desmonto y más adelante haré la puerta desde cero.

Una vez que tengo el armazón limpio decido cómo puede funcionar mejor el jaulón. 

La primera opción es que funcione como un espacio sin posibilidad de división. Lo que supone que para limpiarlo tendría que sacar todos los pájaros y no podría separarlos. La segunda opción es dividirlo en dos y la tercera opción y la que al final llevo a cabo es tener la posibilidad de usarlo de ambas formas y de esta forma para limpiarlo se pueden pasar los pájaros al compartimento inferior mientras limpio el superior y viceversa. Al igual que se pueden separar si se pelean o cualquier otro problema. Una vez que está esto decidido podemos continuar:


1. Las puertas (lógicamente habría que hacer dos puertas independientes). El hueco es de 160 cm x 80 cm, por tanto las puertas las hago de 79 x 79 cm (margen de 5 mm en cada extremo). Una vez que tenemos el marco con las bisagras hay que hacer una puerta pequeña en cada una para introducir el brazo sin que se escapen. Lo normal es que esta esté en el centro de cada marco. Para unirla al marco exterior se puede hacer de varias formas y diseños. La puerta pequeña de 15 x 15 cm, en lugar de hacerla de tubo (como su marco) y forrarlo de tela metálica, la hago directamente con una chapa con una bisagra unida al marco con remaches. El resto de la puerta si que lleva tela metálica cogida con remaches. En este punto es cuando le doy una mano de pintura a todo este armazón metálico.


2. El cajón de tierra, en el fondo del jaulón (para que puedan picotear la comida que caiga. Esto lo realizo con tablas de palets. No tiene mucha ciencia, únicamente hay que salvar en las esquinas un hueco donde nacen las patas del armario.

 3. Rejilla de separación, con un marco metálico de 10 x 20 mm forrado con tela metálica. Esta se apoyará sobre dos ángulos de aluminio que coloco en los dos laterales y debajo de esta van otros dos ángulos en el otro sentido para poner la bandeja de recogida de residuos. Ésta, para poder introducirla o sacarla sin necesidad de abrir las puertas, le hago una abertura a la chapa lateral.



4. Palos, comederos, verduleros... En principio he colocado pocos palos para dejar el mayor espacio posible para que puedan dar pequeños vuelos. El comedero reaprovecho un antiguo trofeo en forma de bandeja y el verdulero, aprovecho una antigua torre de cds.


5. Armario. Por último, coloco un antiguo botiquín de chapa (al que le quito las divisiones interiores) en el mismo lateral que van los nidos para poder guardar la comida y tenerla a mano, así como los guantes por si es necesario coger alguno en un momento determinado. 

Los nidos. Para no quitar espacio en el interior y para tenerlos más accesibles y poder controlarlos mejor, estos se ubicarían en el exterior, en un lateral. Por lo que realizo tres agujeros en la parte superior y otros tres en la inferior, que luego cerraré momentáneamente hasta que tenga tiempo de hacer los nidos de madera confrontando con estos agujeros.





6. Los nidos. Para no quitar espacio en el interior y para tenerlos más accesibles y poder controlarlos mejor, estos se ubicarían en el exterior, en un lateral. Por lo que realizo tres agujeros en la parte superior y otros tres en la inferior, que luego cerraré momentáneamente hasta que tenga tiempo de hacer los nidos de madera confrontando con estos agujeros.




2ª Parte

Tras llevar los agapornis unos meses viviendo en él, aprovecho un fin de semana libre para hacer los nidos, y que puedan criar si ellos lo creen conveniente. Así que retomo esta entrada para contar el resto del proceso.


Una vez que tengo cortadas todas las piezas, empiezo a montarlos utilizando cola blanca para madera y clavos, lo cual me permite seguir trabajando sin necesidad de esperar a que la cola se seque y una vez que lo haga, las uniones serán más fuertes. 



Las tapaderas, que tienen que ser individuales, llevarán una bisagra cada una en el trozo de madera de unos 2 cm. que dejo de sobra para esto y para anclarlo al jaulón con dos tornillos.


Aunque estas maderas son de poca calidad y con muchas imperfecciones (son las usadas bajo las tejas tradicionalmente, estando cepilladas por una cara, ya que esto son restos de las que usé para cubrir un porche de acceso a la vivienda, y que próximamente lo pondré aquí)


Como casi siempre que uso madera, una capa de barniz para protegerlo y darle un acabado más brillante y atractivo. En este caso únicamente en el exterior para evitar que las aves lo piquen y se intoxiquen o incluso solamente por el olor tan fuerte que tendrían en una caja cerrada.



Por último, utilizo tres tozos de malla de plástico en las zonas superiores de los nidos para evitar que al abrir, en caso de que haya algún pájaro dentro, se escape.


Como ya tenía hecho los agujeros en el jaulón y los palos de cada nido, sólo queda colocar los nidos.


Gracias a la posibilidad de dividir el jaulón en dos, sólo tuve que pasar los cinco agapornis que había por aquel entonces a la parte inferior y colocar la rejilla separadora. De esta forma pude abrir la puerta superior y trabajar cómodamente.


Posteriormente, al ver que entre los cinco ocuparon los tres nidos y al traerles dos compañeros más, hice otros tres nidos exactamente igual que este.


7. Soporte comedero y bebedero. Aprovecho otro rato libre en otro fin de semana para realizar un soporte para colocar el bebedero y comedero. Este lo cuelgo en la parte trasera, adaptándolo para que puedan acceder a él desde el palo que coloqué al principio. Con esto, de momento, doy por finalizada la humilde morada de mis pajaritos.



Por último os dejo algunas fotos de los inquilinos!!









martes, 3 de febrero de 2015

Voladera modular con sistema de limpieza de papel



Una voladera es una jaula grande en la que los pájaros tienen mucho más espacio para ejercitar las alas que en una jaula de cría. También nos permite albergar mayor número de ellos, facilitándonos su atención y cuidados al realizarse de forma general. 


Al realizar esta voladera he tenido en cuenta varios aspectos fundamentales relacionados con la higiene y la funcionalidad, así como la facilidad para la limpieza y posibilidad de divisiones. Espero que este post pueda ayudar o aportar alguna idea a todo aquel que esté interesado en fabricarse algo parecido. 

Lo más importante:

1. El punto más importante que se ha abordado ha sido el SUELO DE LA VOLADERA. Lo normal es encontrar dos tipos de voladeras, por una parte las que en la parte inferior tienen una malla metálica fija (y por tanto, no podremos extraerla para limpiarla a fondo) y por otra parte las que en la parte inferior tienen una bandeja con arena absorbente para recoger los excrementos (en muchas ocasiones, es el propio suelo del local). En este caso colocaremos unas rejillas modulares (medida comercial 40x100cm.) apoyadas en unos carriles móviles de ángulo de aluminio de 20x20 mm. de forma que podamos extraerlas para su limpieza. Para la recogida de excrementos utilizamos el sistema de rollo de papel de 100 cm. de ancho (medida comercial) dispuesto sobre una base separada 15 cm respecto de las rejillas.

2. Posibilidad de separar distintos espacios, en este caso podemos dividirlo en tres espacios (dos de 80 cm. de ancho y uno de 40 cm. de ancho, todos con una profundidad de 100cm.) Incluso en el apartado pequeño del extremo se permite la separación horizontal para poder coger los pájaros en un espacio reducido similar a una jaula de cría de 1 metro.



Paso a paso...


Para realizar la estructura de la voladera, realizamos en primer lugar los dos paños grandes. Además de los marcos exteriores, realizaremos la guía para las rejillas. Todo se realiza en tubo cuadrado de 16x16mm. En la parte superior introducimos dos trozos de varilla metálica de 12 mm. en el interior de los tubos sobresaliendo unos 12 cm. para colocar la voladera superior.



Una vez que tenemos preparados los dos marcos longitudinales procedemos a unirlos mediante el mismo tubo de 16x16mm cortado a la medida del fondo de la voladera descontando los 32mm de ambos tubos. (en este caso 96,8 cm., siendo el fondo de la voladera 100 cm.


El siguiente paso es colocar las divisiones y eso lo realizaremos en base a las dimensiones de las rejillas del suelo de la voladera que tienen unas dimensiones normalizadas de 100x40cm. Para poder replantearlas de forma correcta debemos de colocar también los ángulos de aluminio que utilizaremos como guía para ellas. Dicho ángulo lo hemos comprado en barras de 6,30 metros de longitud así que lo cortamos a 105 cm ya que esos centímetros que sobresalen nos vendrán bien para manipularlos.




Donde vayamos a poner las separaciones colocaremos un tubo de 20x10 mm. que soldaremos tanto a la guía superior como a la inferior. Posteriormente colocaremos los dos tubos de 16x16 mm. dejando un hueco de 10 mm. para introducir la guía. Dicho hueco deberá coincidir con el tubo de 20x10 mm. que colocamos en la parte de las rejillas. Para terminar la estructura de la voladera inferior, colocamos el tubo de 16x16mm. horizontal que separará los dos frontales y en uno de los laterales colocaremos dos pletinas de 4 mm. dejando entre ellas otros 8 mm. para introducir la rejilla de separación horizontal. Y por último colocaremos en la parte superior 4 tubos de 16x25 coincidiendo con la modulación del resto de la estructura (en base a las rejillas de 40 cm.).



Continuamos realizando la estructura de la segunda voladera de la misma forma que la anterior, con la peculiaridad de que al unir los dos frontales los colocaremos sobre la parte inferior para adaptarlo perfectamente a las dimensiones y evitar sorpresas al colocarla una vez acabada sin haberla probado antes. 



El siguiente paso es pintarlas, pero antes vamos a realizar los agujeros donde insertaremos los frontales. Para ello lo replantearemos usando una rejilla y con unos trozos de cinta carrocera marcamos el centro de cada una de las tres varillas.


También, antes de pintar, colocaremos las ruedas. Y en uno de los extremos realizaremos unos soportes para los rollos de papel. 



Pintamos la estructura de color blanco brillante por ser más limpio y además este color permite ver mejor los piojillos u otros insectos indeseados con el fin de tomar medidas cuanto antes.


Mientras seca la pintura, podemos aprovechar para recortar los paneles de metacrilato que hemos adquirido de segunda mano (de carteles luminosos que han sido sustituidos). Para cortarlos, utilizamos una guía (en este caso una pletina) y un radial con un disco de corte fino que nos permitirá hacer un corte perfecto. Limamos la rebaba que quedará al cortarlos. Una vez que esté seca la estructura, los atornillaremos a ella mediante tornillos rosca chapa. Por último colocaremos los frontales (cortados según las dimensiones que correspondan en cada caso). Para conseguir que se puedan quitar y poner con facilidad dejaremos que las varillas sobresalgan 16 mm. por un lado y 8 mm. por el otro. De esta forma introduciremos primero el extremo largo hasta el fondo y una vez dentro, desplazaremos la rejilla hacia el lado contrario de forma que se introduzcan los 8 mm. en el interior del tubo, quedando finalmente en ambos extremos las varillas introducidas 8 mm. en el tubo. Y para evitar que se desplacen y puedan salirse, colocaremos en el lado de la varilla larga un marcador de ropa que bloqueará dicho desplazamiento. 


Este es el resultado final de la voladera.



Aquí se puede observar el sistema utilizado para colocar las rejillas del suelo de forma que se puedan extraer fácilmente para su limpieza. En el hueco de 20 mm. de alto que dejamos introducimos las rejillas junto con un ángulo de aluminio de 20x20 mm. que le da la rigidez necesaria. 




Las siguientes fotos están hechas desde uno de los laterales. El volumen útil de cada una de las dos voladeras es de 205 cm (largo) x 100 cm (ancho) x 85 cm (alto). Colocaremos varios posaderos de plástico de distinto diámetro y longitud 100 o 120 cm. (disponibles en cualquier tienda de animales) sujetos en la parte del metacrilato mediante un tornillo y un taco introducido en su interior y en la parte de las rejillas o bien apoyado directamente o mediante las sujeciones que se venden para tal fin.








Próximamente ampliaré este artículo con alguna modificación que he realizado en los dos años de uso de la voladera mejorando aún más su funcionalidad. 

-Acoplamiento de jaula de metro para captura y selección.
-Rejilla lateral abatible para introducir bañeras grandes.
-Modificaciones en los posaderos.

Continuará...






Coste (por materiales) de las dos voladeras:

12 barras tubo 16x16 + 3 barras tubo 16x10 + 2 barras pletina 16 + 2 barras 16x25 - 84,37€
Pintura blanca con brillo para exteriores - 17,7€
4 barras angulo aluminio (6 m.) - 31€
9 frontales y 15 rejillas de jaula de 100x40cm. - 240€
Láminas de metacrilato de segunda mano - 0€
4 perfil aluminio U 10 (1 m.) - 7,3 €

10 palos de plastico (posaderos) - 8 €

Total: 388,4 €


Idea y diseño: José Ramón Correa
Ejecución: Paco Correa y José Ramón Correa
Textos y foto: José Ramón Correa