viernes, 2 de mayo de 2014

Tartas de Golosinas (con forma de Castillo)



Este trabajo lo hemos llevado a cabo mi hermano y yo, como regalo para la boda de nuestros titos. Se trata de una maqueta del castillo donde se celebró el evento, tratando de no caer en la clásica tarta de golosinas en forma de corazón o similar. Algo parecido de cómo todos nos hemos imaginado que era la casa de golosinas en el cuento de Hansel y Gretel, algo más pequeño, pero sin brujas…









Los pasos que hemos realizado son los siguientes:


1.  A partir de la foto, realizamos los planos básicos de la tarta, centrándonos en lo más importante, ya que el grado de detalle y realismo es muy limitado. No conocemos las medidas, pero lo importante es que estén proporcionados los elementos principales (torres, puerta y ventanas) para que la imagen final se parezca.
  


2.  Es necesario construir una base para colocar posteriormente las golosinas. Esta la realizamos con corcho blanco, que se puede cortar fácilmente con un cúter. Una vez que tenemos todas las piezas cortadas procedemos a montarlas para replantear cómo quedará.


3. Por último, antes de colocar las "chuches", forramos todas las piezas de corcho, que servirán de soporte para colocarlas, con papel de aluminio. Este no se va a ver, pero es muy importante por motivos de higiene, ya que estará en contacto con las golosinas.

Hasta aquí, el trabajo que se puede adelantar los días previos. Dejamos para la última tarde-noche la colocación de las golosinas para evitar que se pongan duras o pierdan su frescura, y también porque es una tentación verla y no probarla.

4. Lo primero es elegir las golosinas que mejor se adapten a la idea. Por ejemplo las “esponjitas” cuadradas son perfectas para las paredes del castillo imitando el trabado de las piedras. La colocación es el paso que más tiempo lleva, se realiza mediante palillos redondos cortados por la mitad.



5. Por último, también llenamos de golosinas el corazón que situamos encima de la torre, delante del cuál colocamos dos "figuritas" de los novios. Una vez está todo terminado,  se envuelve con papel celofán  transparente para evitar que entre suciedad o lo que es más peligroso, las manos inquietas que la acechan impacientes.




Aunque esta es la tarta de golosinas más grande que hemos hecho, a continuación pongo algunas fotos de otras tartas que ha realizado mi hermano, el auténtico "tartagolosinero". 

- La llama del Santander (típico trofeo del fórmula 1 como premio en nuestro torneo de futbolín 2011)


 - Anillos olímpicos (premio para nuestro torneo de futbolín 2012)


 - Maqueta de golosinas del campo (premio para nuestro torneo de futbolín 2013)

sábado, 5 de abril de 2014

Arriate de ladrillos macizos

Continuando con la entrada anterior sobre la realización del pavimento de hormigón, el siguiente paso es la realización de los arriates perimetrales que rematan los bordes y en los que se puedan sembrar plantas, entre ellas enredaderas que cubrirán la alambrada evitando las vistas desde fuera de la parcela. 

Lo primero es hacer el replanteo del arriate, que en este caso posteriormente se modificó la idea inicial (como se observa en la siguiente imagen) para finalmente combinar el pavimento de hormigón, los arriates y cantos rodados con el objetivo de reducir los quiebros del arriate, reduciéndose la cantidad de ladrillos a emplear y el tiempo y, en mi opinión, queda más práctico y más bonito en conjunto. 


Entre los diferentes materiales nos hemos decidido por usar ladrillo macizo rústico de color rojizo. Estos irán "pinchados" en la base de hormigón, que se asentará sobre una base de grava, y esto le dará la suficiente estabilidad. Los ladrillos se colocan con una inclinación de 45º apoyados unos sobre otros directamente sin mortero.


Aquí se puede ver el remate del nuevo arriate con el existente en la delantera de la caseta.

 El último paso es echar tierra vegetal y empezar a sembrar las plantas. 





viernes, 21 de marzo de 2014

Pavimento de hormigón

Aquí podéis ver imágenes de una de las últimas obras húmedas de cierta envergadura que he realizado últimamente con la ayuda de familiares en calidad de peones, salvo uno de ellos, que trabaja en el sector de la construcción y con quién he compartido la dirección de la "obra" y de quien he aprendido, como en otras ocasiones. 

Empezaremos por el "antes de". Ésta es la zona delantera de la casa sobre la que queremos echar el suelo de hormigón para mayor limpieza.


El primer paso es el replanteo de la zona a hormigonar, así como la disposición de las reglas. Previamente colocamos los mallazos que pasan por debajo de las reglas. Se respeta la pendiente del terreno de arriba a abajo y tanto desde la izquierda como desde la derecha se vierte al centro, donde se sitúa la regla más baja. Las reglas no solo van apoyadas, sino atadas con alambres para que queden inmovilizadas ya que utilizaremos una regla vibradora.


Una vez que está todo preparado, ya podemos empezar a echar el hormigón. Las reglas están puestas de tal forma que el camión pueda llegar hasta la parte más alta, desde donde empezaremos a extenderlo, por este motivo las reglas de un extremo no podemos colocarlas hasta el último momento, como se observa en la foto anterior. En las zonas en las que el grosor de hormigón es excesivo se vierte grava para ahorrar hormigón. Las siguientes fotos están tomadas en el único momento que da tiempo a respirar, y no mucho, mientras el camión va a por el hormigón restante. Momento en el cual aprovecho para retocar las zonas que tengan algún defecto o no haya quedado del todo bien con el paso de la regla vibradora. 

La regla vibradora, no es más que un vibrador de aguja acoplado a 
dos reglas dispuestas en paralelo (para tener estabilidad) y 
separadas unos 15-20 cm)

Luego continuamos echando hormigón y entre tanto se iban quitando las reglas del centro para rellenar el hueco que dejaban de hormigón sin que pierda la uniformidad. Esta última parte apenas la recuerdo ya que pasó muy rápido, con el estrés de echar el hormigón, mientras la primera parte ya estaba muy dura y todavía quedaban pequeños remates. En la parte de abajo, con el hormigón que sobró se echó el resto para conformar una rampa, sobre la que luego se echaría tierra para igualar. En la misma mañana, y antes de comer se da por finalizado, ya no hay margen de mejora y por la tarde comienza la maratón de riegos durante 2-3 semanas para ayudar al fraguado.




martes, 18 de febrero de 2014

Horno + Barbacoa




Este es uno de mis proyectos más ambiciosos en el bricolaje y particularmente en la obra "húmeda" o pequeña obra de albañilería, sobre todo teniendo en cuenta que lo diseñé y empecé a construir a los 17 años. 
Lo empecé a finales de verano, antes de empezar la universidad y solamente me dio tiempo a hacer los muros soporte. El verano siguiente lo retomé con ganas e hice todo el cuerpo principal del horno y la barbacoa (la repisa, paredes del horno y barbacoa -ladrillo visto + refractario- y la bóveda del horno utilizando un bidón de encofrado), a falta únicamente de las chimeneas y el remate de la repisa que acabé el verano siguiente.




A continuación detallaré el proceso de construcción:


1. Los muros soporte, que en planta tienen forma de E, de ladrillo cara vista con su correspondiente aparejo a "matajuntas". Estos apoyados directamente sobre la solera de hormigón.

2. El "tablero" realizado mediante rasillones a modo de encofrado perdido y en la parte delantera, donde vuela la repisa, un encofrado mediante un tablero con sus correspondientes puntales. Posteriormente se realiza un cerco con tablas de madera que define el borde. Sobre los rasillones, antes de hormigonar, es conveniente colocar un mallazo para evitar roturas en la zona del vuelo de la repisa. Los tubos que se observan en las siguientes fotografías son aberturas inferiores en la base para la entrada de aire, ambos están conectados mediante tubos, con la posibilidad de conectar un ventilador. Este sistema no ha hecho falta usarlo nunca, ya que con el tiro natural funciona perfectamente.


3. A continuación se realizan las paredes de ladrillo cara vista, y por la cara interior, ladrillo refractario, así como en la base. Lógicamente el horno es lo que más trabajo tiene. Este tipo de horno tiene dos puertas ya que esta independizado donde se hace el fuego y donde se ponen los "cochinillos". 

4. Sobre la cuarta hilada de ladrillos apoyamos las cuatro vigas que soportan la bóveda, dejando los huecos entre vigas para la salida del humo. Sobre estas vigas apoyan directamente los ladrillos refractarios que formarán la bandeja de la bóveda, sobre los que se echa una capa de cemento refractario para darle unidad a los ladrillos (ya que los hemos colocados de forma que la cara lisa quede hacia abajo y la que presenta la hendidura hacia arriba) y sobre ella colocaremos unas baldosas de gres (su cocción es a 1200º, y como nunca se alcanzará esa temperatura, no habrá problemas). El marco de la puerta inferior va soldado a la primera viga y además lleva una zanca a cada lado en la junta del ladrillo.



5. Una vez que tenemos esto, podemos seguir forrando las paredes de ladrillo refractario para dejar todo preparado para construir la bóveda. Para ello utilicé un bidón de chapa cortado por la mitad. Es importante no apoyarlo directamente ya que luego no podremos sacarlo, por eso tenemos que apoyarlo sobre una tabla o listón. 


6. Posteriormente se colocan los ladrillos formando la bóveda. Las tiras de ladrillo verticales que se observan en el arranque de la bóveda funcionan como "contrafuertes" evitando los empujes sobre la primera hilada de ladrillos refractarios, que es recta. Luego eché una capa de cemento refractario para dar unidad a la bóveda, esta incluía árido fino y una pequeña malla de alambrada. En este momento es cuando tenemos que colocar el marco de la puerta superior para recibirlo al cuerpo principal. A partir de aquí podemos continuar con las hiladas de ladrillos y los ladrillos refractarios por la cara interior hasta el inicio del tejado y la chimenea.



7. Las chimeneas están formadas por una estructura de ángulos que lleva soldada la coronación de chapa metálica (la del horno tiene un sistema de cierre para controlar el tiro). Sobre esta se colocan rasillones y sobre estos la piedra que da el acabado final. De esta parte del proceso lamentablemente no tengo fotos. Por último quedaba el remate de la repisa y darle una mano de pintura anticalórica a los elementos metálicos.

La puerta inferior en la cara interior tiene ladrillos refractarios, además tiene aberturas para regular la entrada de aire y en el marco del superior tiene el hueco para acoplar un termómetro. 


Los ladrillos refractarios de la barbacoa llevan incorporados tres guías a cada lado para la bandeja.




Los elementos metálicos (marcos y puertas del horno y chimenea) me los soldaron mi tío y un amigo suyo a partir de las medidas que le proporcioné. 

Las siguientes fotos son del verano 2013, donde se observa que ya le va haciendo falta una mano de pintura a las puertas y chimenea. También pongo algunas fotos del equipo de cocina y sus realizaciones.