jueves, 8 de septiembre de 2016

Photocall con letras gigantes


Una idea original para  hacer un Photocall para una boda es la creación en letras gigantes de las iniciales de la pareja y el ampersand para colocarlo en algún rincón del jardín del restaurante y que los invitados se hagan las típicas fotos de recuerdo. Los invitados posarán junto a ellas, como se prevé pero habrá quién juegue con ellas o se las lleve al baile para presumir de pareja ante la más clásica de las baladas.

El primer paso es replantear las letras de forma que aprovechemos al máximo el tablero, que en este caso tiene unas dimensiones de 1,80 x 2,00 metros.


El siguiente paso es dibujar sobre el tablero las letras con una regla para las partes rectas y con una cuerda, y una púa (que clavaremos en el centro del arco) dibujaremos las partes curvas. No nos importe pisar las veces que sea necesario el tablero ya que aunque queden las huellas marcadas, se solucionará al pintarlo.


Una vez que tenemos todo marcado, procedemos a cortarlo, en este caso usamos la sierra circular para los cortes rectos y la de calar para las curvas, aunque se podría haber cortado todo con la sierra de calar (aunque nos llevaría algo más de tiempo y las partes rectas probablemente no quedarán tan perfectas). Este trabajo se hace sobre el suelo pero no hay que olvidar poner debajo algunos tacos que eleven el tablero evitando que la cuchilla de la sierra roce con el suelo.




Una vez cortadas las piezas pasamos la lijadora por todos los cantos redondeando un poco las esquinas. Habrá zonas en las que no entre bien la lijadora y utilizaremos una lija de mano.



Una vez que tenemos todas las letras lijadas, las soplamos con la pistola de aire para retirar cualquier resto de serrín y procedemos a pintarlas de color blanco en este caso.


Es necesario aplicar dos manos de pintura.
  




Idea y diseño: Miguel A. Rojo
Ejecución: Miguel A. Rojo y José Ramón Correa
Textos y foto: Miguel A. Rojo y José Ramón Correa



martes, 9 de agosto de 2016

Cajón fotográfico para aves

 

Como saben los amantes de las aves domésticas, la utilidad de un cajón fotográfico es permitirnos sacar buenas fotografías de los pájaros estando tranquilos y por ello es importante que no nos puedan ver. 

De esta forma evitamos que mantengan una actitud inquieta y revoloteen al acercar la cámara a la jaula, además de poder sacar la foto sin la incómoda presencia de los barrotes que nos impiden verlos de forma correcta, dando lugar a alguna sombra u ocultando alguna parte fundamental.


Muchos de los criadores de aves tienen en sus aviarios un cajón fotográfico, casi siempre realizados por ellos mismos en base a sus necesidades. 

He visto varios, y muchos de ellos con acabados espectaculares con los que no vamos a competir. Por otra parte, la mayoría tiene iluminación artificial en el interior, lo que los hace más sofisticados aún. 







En mi caso no me interesan estos aspectos, fundamentalmente porque lo he realizado como prueba y con el objetivo de aportar ideas dos ideas diferentes:

-Iluminación natural por la parte superior evitando colocar bombillas y depender de electricidad.
-Doble posición de la cámara (frontal y superior oblicua)





Paso a paso

Partimos de un tablero de contrachapado de baja calidad (ya que es reutilizado de un embalaje), este tablero presenta escasa rigidez pero para realizar un cajón de estas dimensiones no presentará ningún inconveniente.


Medimos y marcamos todas las piezas y posteriormente realizamos los cortes con una sierra circular y lijamos los bordes. También realizamos los agujeros de las puertas y las ventanas para introducir la cámara.


Comenzamos a montar el cajón usando tres de los laterales y la base, que colocamos a 12 centímetros de la parte inferior para dejar espacio suficiente para introducir la mano por debajo y girar el posador. Como los tableros están bastante deformados, nos ayudamos de varios gatos carpinteros para sujetarlos mientras seca la cola blanca para madera.


A la hora de realizar el frente, decidimos dividirlo en dos partes y una de ellas, la superior, inclinarla hacia el interior. En ambas partes realizamos un agujero en la parte central de 5 cm. de diámetro por el que introduciremos el objetivo de nuestra cámara fotográfica. Desde el agujero de la parte inferior colocado a una altura de 15 cm obtendremos fotos frontales, mientras que desde el agujero de la parte superior inclinada tendremos un ángulo ideal para sacar fotos a las espaldas de los pájaros, lo cual es muy útil a la hora de fotografiar canarios melánicos.


Las puertas para introducir los pájaros o los agujeros para introducir la cámara fotográfica las realizamos con el mismo sistema que usan la mayoría de jaulas de concurso. Las realizamos con plástico, en este caso aprovechando la tapadera de un cubo de pintura. Marcamos una circunferencia de un diámetro superior al del agujero que hicimos en la madera en cada caso y dejaremos una pequeña circunferencia que sobresalga en uno de los bordes para atornillar a la madera con el que será el eje de giro de la puerta. Para realizar las circunferencias podemos usar un compás o ayudarnos de algún otro objeto redondo que tenga las dimensiones que necesitamos, como en este caso, un cd viejo. 


Recortamos con la tijera y realizamos un agujero de 5 mm. para introducir los tornillos. De la misma forma realizaremos los agujeros en el cajón e introduciremos los tornillos de 5 mm con una arandela y una tuerca y apretaremos más o menos según queramos que el cierre sea más o menos suave.



Para realizar el posador aprovechamos un pequeño objeto de madera con una base o peana, pero antes extraemos el listón redondo para taladrar la base completamente y que éste traspase hacia abajo. 


En el otro extremo del listón redondo colocaremos un palo de jaula cortado a una dimensión de 30 cm. Para ello realizamos un agujero del mismo diámetro que el listón redondo (6 mm.)


El siguiente paso es colocar el posador dentro del cajón fotográfico. Marcamos y realizamos el agujero en el centro del cajón y a la profundidad adecuada y echaremos cola blanca en la parte inferior de la base para que quede fijado de esta forma. Hay que tener cuidado que la cola no penetre hacia el listón redondo ya que de esta forma impediría el giro de éste. 


En la parte superior colocamos un metacrilato transparente cortado a la medida del hueco y que dejará pasar la luz al interior del cajón, evitando tener que colocar en su interior luces artificiales que puedan dar lugar a sombras o alteraciones en la coloración del ave a fotografiar.




En el fondo del cajón echamos una capa de arena absorbente para fondos de jaulas para mayor higiene, ya que una vez secos podremos retirar fácilmente los excrementos. 


Ya tenemos preparado nuestro cajón fotográfico para que puedan posar nuestros modelos plumíferos. 


Aunque no hemos optado por ello, se podría haber pintado el interior de algún color pastel o también se podrían colocar cartulinas de distintos colores y poder así intercambiar los fondos, pero en principio usaremos este fondo color madera. 

Para finalizar, mostramos algunas fotos realizadas (independientemente de la calidad de los ejemplares).

Con la cámara superior (oblicua). Permite mostrar  mejor que la cámara frontal la espalda de los canarios melánicos, que es un aspecto importante. También es muy útil para fotografiar varios ejemplares al mismo tiempo ya que abarca mayor campo de visión.


Con la cámara inferior (frontal). Ideal para mostrar los pechos y es muestra de forma más veraz la forma del pájaro, especialmente importante en canarios de postura.







 Coste (por materiales):

Tableros de contrachapados (embalajes) - 0€
Metacrilato 30x40 cm. - 3€
Puertas (recortadas de la tapa de bote de pintura) - 0€
Base y montante del posador (reutilizado) - 0€
Palo posador 100 cm. (cortado trozo de 30 cm.) - 0,80€
4 tornillos de 5 mm. con tuerca - 0,40€


Total: 4,20 €


Idea y diseño: José Ramón Correa
Ejecución: José Ramón Correa
Textos y fotos: José Ramón Correa

domingo, 3 de julio de 2016

Pie para loros


En nuestro trabajo de hoy vamos a realizar un pie para loros o lo que es lo mismo, un soporte con un palo que podremos colocar en el salón de casa para que nuestro loro nos acompañe cuando lo sacamos de la jaula.

Este es uno de los trabajos 100% reciclado, pues partimos de una lámpara de pie rota y el cuenco de una barbacoa a la que le faltan las patas. Ambos objetos, con el fin de reutilizarlos, fueron guardados durante años hasta que por fin nos han servido de utilidad y nos han permitido realizar este soporte.










En primer lugar desmontamos la lámpara, que está compuesta de tres tramos de tubo redondo con rosca interior en cada extremo que se unen mediante una pieza con rosca a ambos lados. De esta misma forma se une la base y la coronación superior que alberga la bombilla. 

Desunimos el primer tramo y el segundo para colocar entre ambos la bandeja de recogida de excrementos, que en este caso será el cuenco de una antigua barbacoa. 

Para sujetarla necesitamos una arandela que entre en la pieza de unión roscada pero en este caso, como no tenemos ninguna arandela de este diámetro, cogemos una con un diámetro inferior y limaremos hasta conseguir que entre de forma ajustada en nuestra pieza. 






Una vez que tenemos la arandela preparada, procederemos a realizar un agujero del mismo diámetro de la arandela. Lo idóneo sería utilizar una broca de corona de 28 mm de diámetro pero como no tenemos, realizaremos un agujero con una broca de 10 mm y con la sierra de calar realizaremos el agujero de dicho diámetro, que perfeccionaremos con la lima, eliminando también la rebaba producida por el corte de la sierra.



Comprobamos que tanto el cuenco de la barbacoa y la arandela entran perfectamente en la pieza de unión roscada. 


Ya podemos montar nuestro pie para loros.



Solo nos falta buscar un palo para colocarlo en el extremo superior de segundo tramo de tubo. En este caso, hemos elegido un trozo de una rama de olivo que hemos cortado a la medida que necesitamos. 


Para sujetarlo, incrustaremos un extremo de una de las piezas metálicas de unión entre tubos. Para ello realizaremos una serie de agujeros formando una circunferencia de 28 mm de diámetro. Posteriormente, cuando hayamos vaciado el agujero, introduciremos la pieza a presión con la ayuda de un martillo, utilizando un trozo de madera como mártir para no dañar la rosca del otro extremo.


A falta de una mano de pintura, ya tenemos terminado el trono de nuestro amigo de pico curvo. 


Una vez pintado y seco, lo colocaremos en nuestro salón y echaremos en la bandeja de recogida de excrementos arena absorbente Sanibird.


La última pieza a colocar en la parte superior es la "cuki", que sólo tardó unos segundos en extrenar la arena absorbente de la bandeja. 





Al comprobar el buen resultado que me ha dado en su primera semana de uso y ver que el loro se pasaba horas y horas tranquilamente posado en su palo con la tranquilidad de verme sentado a su lado, me pareció buena idea colocar dos pequeños recipientes en cada extremo del palo para colocar agua y pienso. 


Para ello he usado dos recipientes de acero inoxidable que se utilizan para hacer flanes u otros postres. Es conveniente que los recipientes queden bien sujetos pero que puedan extraerse para su limpieza y por eso he reciclado dos botes de melocotón en almíbar en los que los cuencos de acero inoxidable ajustan perfectamente y no puede extraerlo el loro. 


Estos botes irán perforados en el centro para atornillarlos al palo. Para separar y absorber las irregularidades del palo, colocamos entre ambos un marcador de talla de las prendas de ropa abrazando a los tornillos.






Coste (por materiales):

Pie de una lámpara vieja - 0 €
Cuenco de una barbacoa vieja - 0 €
Rama de olivo - 0 €
Arena absorbente sanibird (2 kg) - 1,70 € 
Pintura 100 ml. color negro mate (sobrante de otro proyecto) - 0 €  
2 Cuencos de acero inoxidable - 2 x 0,75€
2 Botes de melocotón en almíbar reciclados - 0€


NOTA: De haber tenido que comprar la pintura, hubiese elegido pintura Negro Brillante ya que permite mejor limpieza y menor desgaste por roces o arañazos pero en este caso hemos decidido aprovechar la pintura que teníamos y ahorrar aún más.

Total: 3,20€


Idea y ejecución: José Ramón Correa
Textos y foto: José Ramón Correa