domingo, 1 de noviembre de 2015

Mesa con piedras de mármol y estructura de metal reciclada



Otro elemento más que configura nuestra terraza. Se trata de una mesa auxiliar de estructura metálica, que en este caso vamos a reutilizar de una vieja estructura de unas literas y dos piedras de mármol de 60x30 cm. que nos sobraron de una obra anterior, y con las que ya hicimos la mesa principal (ver aquí). Ahora, de la misma forma, fabricaremos una mesa auxiliar que añadiremos a la mesa principal cuando necesitemos algo más de espacio.







A partir de la estructura de una litera, vamos a reutilizar el material que son tubos de 30x30 mm. Para adaptarnos a las dimensiones de las piedras, la medida del marco será de 60x60 cm. y la altura de las patas 75 cm.+2 cm. del espesor de la piedra de mármol. Por tanto utilizaremos los cuatro tubos horizontales que tienen una dimensión de 90cm (ancho de la estructura de la cama)




Procedemos a cortar los tubos con las dimensiones correspondientes, teniendo en cuenta que los de la base se han de cortar a 45º y que la longitud de las patas será la altura de la mesa menos los 3 cm. del ancho del tubo. 

El resto de la estructura, que tiene empalmes y soldaduras y los tramos de tubo limpio son más pequeños, es difícil que lo podamos reutilizar para otra cosa, por lo que lo llevaremos a una chatarrería para su reciclado.

Antes de empezar a soldar, comprobaremos la escuadra de todos los ángulos asegurándonos que formen 90º ya que cualquier pequeño descuadre hará que las piedras de mármol no se ajusten al borde de la estructura.


Terminamos soldando las cuatro patas y repasando los bordes con la radial y un disco de desbaste. 


Antes de colocar las piedras, pintaremos la estructura del mismo color que el resto del conjunto.



Colocaremos las piedras uniéndolas con un cordón de silicona por toda la superficie de apoyo. Y trabajo terminado!!





Coste (por materiales):

Tubo 30x30 mm. (reutilizados de una vieja estructura de una litera) - 0 € 
2 piedras de mármol de 30x60 cm. (sobrantes de una obra anterior) - 0 €
Pintura 375 ml. color óxido - 2,60 € 
4 tapones de plástico 30x30 mm. - 0,80 €

Total: 3,40€


Idea: José Ramón Correa
Ejecución: Paco Correa / José Ramón Correa
Textos y foto: José Ramón Correa

sábado, 24 de octubre de 2015

Reparación de las ruedas inferiores de un armario de puertas correderas



En esta ocasión vamos a solucionar un problema frecuente en armarios empotrados. Se trata de reparar la rueda inferior de la puerta corredera de nuestro armario, que como siempre, lo haremos de la forma más económica posible.

El herraje que normalmente viene en los kits de puertas correderas no resiste el peso de la puerta en algunos casos. En nuestro caso, el más habitual, se ha partido la pestaña sobre la que apoya el tornillo de regulación de la puerta y sobre la que recae todo el peso de la puerta. 

Es evidente que estos herrajes no están bien dimensionados, como lo manifiesta el hecho de que es exactamente el mismo herraje el que entra en el kit para puertas de tablero de 10mm de grosor y el que entra en el kit para puertas de tablero de 16 mm de grosor, cuando la puerta con éste último grosor pesa un 50% más que la anterior. 

Por otra parte también deberían de tener en cuenta el alto de la puerta. Normalmente se colocan de suelo a techo y por tanto si la altura libre de nuestra casa es 2,40 m. la puerta pesará menos que si la altura es de 2,60 m. (que es la longitud de los perfiles laterales de las puertas y por tanto, la máxima a la que podremos llegar).

También dependerá el peso de la puerta de la anchura, y en este caso viene limitada a 1 m. ya que es la longitud de los perfiles inferior y superior.

En nuestro caso, se han juntado tres datos bastantes desfavorables, lo que hacen que el peso de la puerta sea excesivo y los herrajes tras dos o tres años, hayan terminado por romperse. Nuestro tablero es de 16mm / La altura es de 2,50 m / La anchura es de 0,90 m.


En nuestro caso, al abrir el armario una mañana, nos damos cuenta de que la puerta se ha caído de la parte de la izquierda, así que lo primero que hacemos es quitarla y apoyarla en una superficie en la que poder trabajar



Pero si nos fijamos también en el herraje de la parte derecha, vemos que también se está partiendo la pestaña superior, que es la que se lleva todo el peso de la puerta. Así que ya que nos ponemos manos a la obra, también repararemos ese herraje que posiblemente terminaría rompiéndose en unos días. 

















Lo que vamos a hacer para solucionarlo de forma fácil es buscar dos trozos de ángulo, en este caso son de 20x20 mm. Nos hubiera venido mejor un ángulo de 16x16 para que no sobresalga y roce con la otra puerta, pero lo solucionamos rebajando una de las alas del ángulo con la radial o amoladora angular. También lo podríamos haber hecho con un trozo de pletina doblada por la mitad.

Cortamos el ángulo adaptándonos a las dimensiones del herraje y realizamos un agujero en el centro del ala del ángulo que hemos rebajado donde irá el tornillo de regulación de la altura de la puerta.

En la otra ala del ángulo realizamos dos agujeros, uno en cada extremo y realizamos un avellanado para embutir los tornillos rosca madera que introduciremos para fijarlo a la puerta del armario.


La pestaña que se ha partido y estamos sustituyendo tenía una tuerca incorporada en la que se introducía el tornillo de regulación. Para que nuestro sistema funcione necesitamos o bien hacer la rosca para el tornillo en el agujero del ángulo, o soldar una tuerca por uno de los dos lados o lo que es más fácil y por lo que nos decidimos, colocar dos tuercas una por debajo y otra por arriba del ala del ángulo y apretando una contra la otra. Le damos una manita de pintura y ya tenemos listo nuestro suplemento para el herraje.



Por último lo colocaremos en su sitio atornillándolo al tablero utilizando tornillos rosca madera. Colocamos el muelle y una arandela para que éste no se pase de la tuerca. 


Repetiremos el mismo proceso para el otro herraje. Como todavía no se había terminado de romper, hemos tenido que hacerlo nosotros para poder colocar nuestro invento.



  Trabajo terminado, sólo nos queda colocar la puerta y regular la altura.




Coste (por materiales):

Dos trozos de ángulo (valdría un trozo de pletina o tubo metálico que reutilizaremos) - 0 € 
Pequeño material (2 tornillos, 4 tuercas, 2 arandelas, 4 tornillos rosca madera) - 1,5 €
Pintura - 0€ (necesitaremos muy poca y podemos usar cualquier color que hayamos usado anteriormente)

Total: 1,50€

El juego de dos herrajes como estos vale 9,99€, con lo que el ahorro es importante


Idea: José Ramón Correa
Ejecución: José Ramón Correa
Textos y foto: José Ramón Correa



lunes, 28 de septiembre de 2015

Estante flotante de madera maciza (fijación oculta)



Vamos a aprovechar el hueco entre dos columnas para colocar dos estantes en los que colocaremos unas macetas, elegante decoración para una pequeña terraza.


Para ello utilizaremos dos soportes ocultos para estantes flotantes que fijaremos a la pared tras realizar unos agujeros e introducir unos tacos de 8 mm. Introduciremos los soportes sin olvidar la arandela, que hará de tope.




Posteriormente haremos los agujeros en las baldas de madera maciza que queremos colocar asegurándonos que queden centrados en el canto y simétricos respecto al ancho de la balda y lo que es más importante, la distancia entre ambos agujeros debe ser la misma que la de los soportes. 


Introducimos la balda en sus soportes y repetimos el proceso en el otro estante que colocaremos debajo, consiguiendo una composición sencilla y elegante.






jueves, 6 de agosto de 2015

Cabecero de madera para dormitorio



Un cabecero sencillo que da calidez al dormitorio. Fácil y rápido de montar y sobre todo, muy barato. Una idea que no nos quitará el sueño...

Los materiales que emplearemos son: Friso en madera de abeto natural cuyas piezas tienen unas dimensiones de 300 x 10 x 95 mm (las cortaremos en tres trozos de 100 cm de largo). La unión entre piezas se realiza mediante machihembrado. Como remate superior utilizaremos un perfil de madera en L que tapará las irregularidades en el extremo superior de las piezas.  

En primer lugar, replanteamos con una serie de piezas el cabecero, donde podremos decidir la altura del mismo. Como arrancará desde el rodapié, contaremos con unos 7 cm más. Por otra parte, al tener las piezas una longitud de 3 metros, la forma de aprovechar al máximo el material y por tanto, de reducir costes, es cortándolas en tres trozos de 100 cm, que con la altura del rodapié se irá a 107 cm. 


Empezaremos a colocar las piezas uniéndolas mediante machihembrado y ayudándonos de un martillo y mediante unos golpes conseguiremos encajar unas con otras. Es importante no golpear directamente sobre la tabla que queremos ensamblar ya que se deformará su pestaña en el macho o la canal en la hembra y será muy difícil que la siguiente pieza encaje. Para ello, utilizaremos como mártir un trozo de la misma madera que encajaremos y al llevar el mismo machihembrado, el golpe se repartirá en todo el canto (no solo en la pestaña, que se podría partir).

Para sujetarlas a la pared se podría utilizar (y sería lo más fácil) un adhesivo pero en este caso hemos optado por sujetarlas con un tirafondo y un taco de pared, lo que permitiría quitarlo más fácilmente en un futuro, teniendo en cuenta que se trata de un piso de alquiler (y que con un poco de masilla taparíamos los agujeros y con una mano de pintura no dejaríamos rastro alguno). Al estar  sujetas unas tablas a otras mediante el machihembrado, sería suficiente colocar un tirafondo cada 4 o 5 tablas variando la altura para que quede totalmente sujeto.

En este caso hemos empezado por el extremo del fondo de la habitación y a unos 40 cm colocaremos una balda (a modo de mesilla). Ésta irá sujeta mediante dos tornillos y un taco de pared que debemos introducir salvando el grosor de la madera, ya que será la pared, la que lo sujete. Primero utilizaremos una broca para madera y una vez realizado los dos agujeros, introduciremos una broca del mismo calibre para hormigón. Estos dos tornillos, junto con la placa ayudarán a sujetar las tablas de su alrededor por lo que no necesitaremos en este tramo colocar más tirafondos.



Seguimos colocando las piezas de madera ensamblando unas con otras hasta llegar a la caja del enchufe, que debemos sacar y colocar sobre nuestro revestimiento de madera.



Medimos sobre la pieza de madera dónde coincida y marcamos para hacer el agujero con las mismas dimensiones de la caja para que de esta forma podamos sujetar la base de enchufe de la misma forma (mediante dos garras que tiene en ambos extremos).


Una vez que tenemos colocada la base de enchufe, podemos continuar colocando más piezas hasta llegar a la otra balda, que colocaremos de la misma forma, a la misma altura y dejando el suficiente espacio entre ambas para colocar la cama. En este caso se ha dejado 150 cm de distancia, y teniendo en cuenta que la cama es de 135 cm queda margen suficiente a cada lado. A continuación colocaremos las piezas que nos quedan para completar la pared.




Por último nos queda colocar el remate superior. Para ello utilizaremos un perfil de madera en L que pegaremos mediante cola blanca a nuestro zócalo de madera. 


Como el largo del perfil (230 cm) no cubre todo el zócalo, necesitaremos otro trozo. Para ahorrar en material, en lugar de comprar 2 barras de 230 cm podemos ahorrar algo buscando en nuestro centro de bricolaje si existe ese mismo perfil en otras dimensiones, que es lo habitual y en este caso lo hemos encontrado de 100 cm de largo (cuando necesitábamos 70 cm aproximadamente).

Y este es el resultado de nuestro trabajo de hoy:



Terminaremos colocando las lámparas en las mesillas y para evitar poner un ladrón al que conectar cada lámpara, uniremos sus cables en un solo enchufe junto con otro cable que alimenta una base de enchufe de superficie que colocamos justo debajo de una balda y servirá para cargar el móvil sin necesidad de desenchufar las lámparas. 


Comprobamos que la pequeña instalación eléctrica funcione y podremos colocar la cama.